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INSCRIPCIONES CICLO 2020-2021

Cursos que se impartirán:

C.A.M.: Curso de Acupuntura y Moxibustión

Vías sanadoras de las manos (Masaje energético)

Alkimia vegetal (Plantas medicinales)

Pintura edificante

Qi gong estilo Ba Hang Cheng

Prevención, cuidados de salud y desarrollo personal

El ayuno es el futuro

Resultado de imagen de ayuno revista scienceLas últimas investigaciones apuntan a que el “secreto” de una buena dieta podría estar en el ayuno. Y ya nos lo viene diciendo el Dr. José Luis Padilla Corral hace mucho tiempo…

Lo que explican los expertos en nutrición es que no importa las veces que comas: lo importante es cómo comes y qué comes. El ayuno, bien administrado, nos permite ajustar los tiempos en los que nos alimentamos.

“Es tiempo de ayuno”, titulaba la revista Science hace unos de días un artículo que revisa la literatura científica existente hasta el momento sobre la restricción calórica y los períodos de ayuno.Y para ello comenta los resultados de un metaanálisis en el que se analizan varios sistemas de ayuno y sus beneficios para la salud.

Las conclusiones a las que llega es que la restricción calórica temporal ayuda a reducir los factores de riesgo de varias enfermedades entre las que se incluyen el síndrome metabólico, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer e, incluso, las enfermedades neurodegenerativas.

Cuatro técnicas para ayunar

Existen cuatro técnicas o aproximaciones para usar el ayuno en nuestro favor. De hecho, estas son las que han analizado los investigadores. La primera es la restricción calórica, es decir, reducir la cantidad de comida y sus aporte en energía, así de sencillo.

Para no caer en una malnutrición hay que restringir entre un 15 y un 40% como máximo sobre las calorías totales en una dieta normal sin control. Esto tiene una serie de beneficios: menos enfermedades, más salud metabólica…Pero este tipo de dietas es muy agresiva a nivel psicológico y social, por lo que es muy difícil llevarla a cabo y adherirse a ella. Eso sí, podemos tratar de reducir las calorías al máximo, lo que será positivo para la salud.

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La segunda es la alimentación restringida por tiempo. Esta consiste en consumir casi toda la dieta en un periodo corto del día de entre 4 y 12 horas, y sin que haga falta reducir la cantidad de calorías que comemos. Eso supone ayunar durante 20 o 12 horas seguidas. Esto podría mejorar el peso corporal, la composición grasa y muscular así como reducir varios procesos asociados con la enfermedad.

 

El ayuno intermitente -el tercer tipo-,  consiste en comer ad libitum, es decir, lo que queramos, ciertos días a la semana y dejar de comer, o comer lo mínimo indispensable, otros tantos. Este modelo de alimentación, explican los investigadores, promueve una serie de mecanismos de estrés en el organismo. Esto se manifiesta en mejor control de la insulina, protección contra enfermedades cardiovasculares, obesidad y cáncer, entre otras cosas.

Por último, el ayuno “simulado” reduce la ingesta diaria a alimentos hipocalóricos. De esta manera se pretende “alargar” la sensación fisiológica de ayuno, sin que sea propiamente un ayuno (no comer nada de nada). Este método también mostró una serie de beneficios a corto plazo. El problema principal de este método es que no hay buenos datos a largo plazo.

El fin de las cinco comidas al día

Aunque ayunar sea una tarea complicada, podemos utilizar algunos de los datos de las conclusiones en nuestro favor. En primer lugar, reducir la ingesta calórica (hasta un 40%, como máximo) y, además cambiar alimentos y reducir el azúcar de la dieta.

Por otro lado, existe un denominador común entre estas técnicas: el momento de comer los alimentos. Los resultados muestran que las horas de alimentación deberían encontrarse a lo largo del día evitando la noche.

Es decir, podemos aprovechar para comer a lo largo de la jornada ayunando por la tarde y noche.

Según las evidencias, esto nos ayudará a nivel metabólico. También significa otra cosa: se acabó el mito de las cinco comidas al día. Alargar la alimentación no es malo, pero ayunar parece mejor.

Tiene su sentido evolutivo, en el que el ritmo circadiano marca el ritmo metabólico. Un ritmo que hace tiempo que rompimos con recursos por doquier. Antes la comida era un objetivo, un fin. Esto marcaba el transcurso del día. Ahora es un evento más con un carácter social y psicológico.

Esto podría explicar por qué algo como el ayuno, intuitivo, es una herramienta para mejorar la salud.

Tómate un café…. o no

La cafeína inhibe efecto analgésico de la acupuntura

La cafeína puede inhibir el efecto analgésico de la acupuntura, de acuerdo con estudios en animales llevados a cabo en Brasil.

Ratones sometidos a cirugía fueron tratados con la acupuntura manual y electro-acupuntura en el punto de acupuntura Sanyinjiao- 6B tras la administración de dosis altas o prolongadas de cafeína. Los investigadores encontraron que la pre-administración alta de cafeína invierte completamente el efecto inducido por la acupuntura analgésica (AA) para ambos tipos de acupuntura.

Los investigadores también utilizaron dosis que imitaban el consumo medio diario de cafeína en ambos países occidentales y China. La dosis occidental de cafeína (70 mg / kg / día) administrada durante ocho días en el agua potable invirtió la AA, mientras que la dosis de China (4 mg / kg / día), administrada por el mismo período, no lo hizo.

Los autores sugieren que los niveles de ingesta de cafeína podría ser un factor de confusión en el contexto de la investigación de la acupuntura humana.

Fuente: Laboratório de Neurobiologia da Dor e Inflamação, Departamento de Ciências Fisiológicas, Centro de Ciências Biológicas, Universidade Federal de Santa Catarina , Florianópolis, Brasil

El pensamiento ecológico en la Tradición China

He aquí lo que usted puede hacer: suprimir al hombre y salvaguardar el medio ambiente, o suprimir el medio ambiente y salvaguardar al hombre. Puede suprimir juntos al hombre y al medio ambiente, o puede proteger juntos al hombre y al medio ambiente”.

 Así resumió el maestro budista Ch’an Lin Zi en el siglo IX, de modo admirablemente conciso, los diferentes tipos de relaciones posibles entre el hombre y la naturaleza, que hoy constituyen el nudo del debate sobre la ecología.

Para saber cuál de estas aserciones es la más justa, hay que comprender primero:

¿qué es el hombre?,

¿qué es la naturaleza? 

¿qué los vincula?

                     Thich Nhat Hanh (un maestro Zen nacido en Vietnam en1926) dijo que                                     esta hoja de papel  está hecha totalmente de elementos ‘no hoja de papel’”;             del mismo modo, el hombre está hecho totalmente de elementos “no humanos”.

El daoismo siempre tuvo por objeto reencontrar la naturaleza profunda de las cosas; por ejemplo, para transmitirle a su discípulo la esencia de su enseñanza, un monje cogió una simple flor y se la mostró. Observar profundamente un objeto hasta ver allí toda la creación, así como descubrir la temporalidad de los fenómenos y sus vínculos de causa y efecto, son los fundamentos de una ecología verdadera y espiritual.

La medicina china, una “Eco-medicina”

Impregnada de daoísmo y budismo, la Medicina Tradicional China ve al ser humano como un sistema que vive al ritmo del universo que lo rodea. Su vida se ajusta a las cuatro estaciones; es el reflejo y el juego de los mecanismos de la naturaleza a la cual pertenece y no puede sustraerse.

Mientras tendemos a considerar que nuestra vida nos pertenece, la Tradición china enseña que “la vida no nos pertenece, somos nosotros quienes le pertenecemos”.

Alimentado por los cinco climas del Cielo y los cinco sabores de la Tierra, el hombre forma parte íntegramente de la naturaleza. No sólo le pertenece, sino que le corresponde.

La medicina tradicional china suele presentar al ser humano como un ecosistema en miniatura, o mejor llamado un MICROCOSMOS. Subraya la semejanza que presenta su organismo con el de la naturaleza: protuberancias óseas como relieves montañosos, sistema piloso como bosques, sistema venoso como ríos. O aún las emociones se presentan como climas: la alegría, comparable al buen tiempo; la tristeza, a la lluvia, etc.

En esta visión, la noción del cuadro clínico toma un sentido profundo en la medicina tradicional china. Algunos ven en aquellas analogías una dimensión poética, sin vínculos verdaderos con la ciencia o con la medicina. Pero, si se observa un poco más de cerca, no es menos verdad que somos ante todo criaturas suspendidas entre el Cielo y la Tierra, a la que debemos en cada segundo nuestra respiración y nuestra sangre.

Entonces, no es solo poesía, sino un básico sentido común en la visión Tradicional china del ser humano.

Este postulado es común a otras numerosas etno-medicinas, particularmente la de los Amerindios, que consideran que el hombre forma parte de la Tierra de manera total, como la Tierra forma parte del hombre. Si los hombres están en la imagen de la naturaleza y se alimentan de ella, es porque la naturaleza también es un ser vivo.

Un ser con su calor interno, sus sustancias minerales, sus corrientes electromagnéticas, sus líquidos y sus gases orgánicos. Un ser que, como nosotros, transpira, tirita y conoce fases eruptivas. Nuestra vida se alimenta de su vida, nuestra respiración de su soplo, nuestra sangre de su sangre. Vivimos sobre la Tierra como un niño vive prendido al seno de su madre, en interdependencia total con ella.

 

Cuando se mira la vida desde este punto de vista –el de nuestra madre portadora–, diversas cuestiones toman un nuevo sentido, como por ejemplo la medicina en relación con el medioambiente. ¿Es posible ocuparse de un feto sin ocuparse también de su madre? ¿Cómo ayudar al primero sin perjudicar al segundo? ¿Cómo asistir a los hombres en el respeto a la naturaleza que les dio vida y los volverá a acoger?

Si somos hijos de la Tierra y hermanos de otros seres vivos, ¿podemos declararnos a favor de masacrar los últimos tigres para aliviar algún reumatismo? ¿Podemos aceptar que una industria envenene todo un río con el  pretexto de fabricar una medicina? ¿O sustituir la naturaleza en su selección natural a riesgo de crear enfermedades nuevas y terribles?

El Cosmos y nuestro Microcosmos

Aprendiendo de los antiguos chinos

sobre nuestro cuerpos y los cambios estacionales

El sol da energía a todos los seres de la tierra, y el sistema cósmico que gira alrededor de él regula nuestros patrones de vida en un nivel fundamental. Crea el día y la noche y las cuatro estaciones. A una escala pequeña, divide nuestro tiempo en horas, minutos y segundos. En una escala más grande, teje el entramado de nuestras vidas.

Según el primer libro medicinal completo de la historia china, “El Canon de Medicina Interna del Emperador Amarillo (Huang Di Neijing)”, escrito por eruditos entre los años 475 a. C y 220 d. C., hay 365 puntos de acupuntura en los canales del cuerpo humano, reflejando el número de días en el año solar.

El Canon de Medicina Interna es el texto antiguo más importante de la medicina tradicional china, así como un libro principal de la teoría y filosofía de vida del Daoísmo.

La cultura y medicina tradicional china están basadas en vivir en armonía con el universo y el medio ambiente. Los antiguos desarrollaron un sistema calendárico basado en el movimiento de la luna y en línea con las estaciones. Contiene 24 períodos solares, cada uno llamado término solar, que dura alrededor de 15 días.

En el cuerpo humano, tenemos 24 costillas, 24 huesos vertebrales, y 24 articulaciones para nuestros miembros, como una suerte de misterioso código corporal. Según el Canon de Medicina Interna, el hombre es un microcosmos que refleja el macrocosmos más extenso. Los principios de yin y yang, los cinco elementos y los factores ambientales del viento, la humedad, el calor, el frío y otros, que son parte del macrocosmos, se aplican igualmente al microcosmos humano.

El fin del año solar y el comienzo de uno nuevo es conocido como el Solsticio de Invierno, y en ese día, la luz solar es la más corta del año. Luego de este día, la luz solar se hace continuamente más fuerte, y del mismo modo, la energía yang dentro de nuestros cuerpos comienza a reponerse.

Las teorías de la medicina tradicional china describen que hay canales de energía circulando dentro de nuestros cuerpos que reflejan los movimientos solares, accionan todas las funciones y unen a todos los órganos del cuerpo. Conocemos las estrellas en el cielo pero no podemos ver el patrón en que se mueven. Del mismo modo, podemos ser capaces de ubicar y sentir intuitivamente la existencia de estos puntos de energía en nuestros cuerpos cuando son señalados, pero no podemos ver los patrones en nuestros cuerpos.

Una de las dos partes del Canon de Medicina Interna, el “Ling Shu Jing”· (también conocido como el Eje Divino, el Eje Espiritual o el Eje Numinoso) explica cómo las enfermedades entran en el cuerpo y cómo tratar y prevenir enfermedades. Sostiene que cuando los canales de energía circulan fluidamente, una persona es considerada saludable, tanto mental como físicamente. Cuando los canales de energía se bloquean, el cuerpo experimenta enfermedad o torpeza en su funcionamiento.

Los practicantes de la medicina tradicional china explican que nuestros cuerpos atraviesan un patrón cíclico anual, y que nuestros 365 puntos de acupuntura se abren y cierran correspondientemente con la rotación del cosmos. Si podemos aprender las cuestiones básicas de esta sabiduría antigua, viviendo con la naturaleza en vez de en contra de ella, podemos hacer el mejor uso de las oportunidades para mejorar nuestro bienestar con el menor esfuerzo.

Lo que, es más, según el Canon de Medicina Interna, estos puntos y propiedades también afectan la personalidad y los talentos de uno. Un principio que opera similarmente se encuentra en la astrología. Se cree que las personas nacidas en el mismo período comparten cualidades comunes, a pesar de que sean de diferentes familias, vivan en distintos lugares y compartan diferentes genes y constitución física. Desde el momento en que el cuerpo de una persona crece dentro del vientre materno hasta el momento en que nace, también hay cambios en los movimientos de las estrellas y planetas.

¿Podrían éstos mostrar alguna correspondencia con los puntos en el cuerpo humano?

La medicina china piensa que sí. Se dice que, a lo largo de sus vidas, aquellos que nacen alrededor de la misma época absorben la energía de ciertas estrellas, y que estos puntos y canales, o sea la energía dentro de cada persona, pueden mostrar un patrón similar. Estos patrones pueden manifestarse como ser bueno en los deportes, en las artes, o en la lógica o en tener cualidades como gentileza, paciencia y debilidad o fuerza en ciertos órganos.

Cabe destacar que alrededor de la Dinastía Shang, desde alrededor del 1600 a.C. hasta el 1046 a.C., el antiguo pueblo chino estableció un calendario basado en cuatro grandes términos solares, que luego fue formalizado y expandido a 24 términos en la Dinastía Han, 202 a.C. a 220 d.C.

El Canon de la Medicina Interna cuenta que hubo un tiempo en que las personas que seguían el curso natural vivían un promedio de 100 a 120 años, y eran aún muy saludables y activas. Como un avión volando en el cielo o un bote navegando a través del océano, funcionar acorde al flujo natural es más fácil que ir en contra de él.

 

MÚSICA y SALUD

El efecto curativo de las

‘CINCO NOTAS MUSICALES’

 

La medicina tradicional china explica que la circulación normal de la energía a través de los canales de energía en el cuerpo humano es esencial para la vida saludable de la persona.

Si bien todos los órganos internos influyen en la circulación, es el corazón el que domina los cambios globales de los órganos internos, ya que es el motor de la circulación de la energía y de la vida.

El corazón se mueve por las emociones, así que para tener buena salud es extremadamente importante tener un buen estado mental y espiritual.

La música es capaz de ajustar el propio estado mental, de iniciar procesos de pensamiento, regular el corazón e incrementar el metabolismo; en otras palabras, la música virtuosa puede generar en la persona un estado psicológico bueno y positivo, y afectar el cuerpo entero. Pero existen conexiones aún más detalladas entre la música y el cuerpo humano.

Los antiguos sostenían que las cinco notas musicales de la escala musical china tienen una relación de correspondencia con los cinco órganos sensoriales –oídos, ojos, labios, nariz y lengua–, con los cinco órganos internos y con los cinco elementos.

De acuerdo con la antigua teoría de los Cinco Elementos, ‘fuego’, ‘tierra’, ‘metal’, ‘agua’ y ‘madera’ constituyen todas las cosas y la materia en el universo, incluido el cuerpo humano. Cuando el cuerpo humano muestra síntomas de enfermedad, es porque los cinco elementos han perdido su equilibrio.

El sonido existe como un campo físico y también está compuesto de los cinco elementos. Diferentes melodías musicales se componen de diferentes substancias concretas. De allí que la música tradicional o clásica auténtica puede tener un efecto curativo en los respectivos órganos internos según la nota musical preponderante.

Por ejemplo, si uno tiene problemas en el bazo, esto quiere decir que el cuerpo tiene desequilibrado el elemento tierra, y el tratamiento –o complemento de un tratamiento médico– sería escuchar música bella y virtuosa (desde la perspectiva de la sabiduría tradicional china) compuesta primordialmente de la nota “do”, que corresponde al elemento tierra.

La música tradicional china se basa en el antiguo sistema pentatónico (escala de cinco tonos), y sus cinco tonos se llaman¨:

   Kung (Do)    Shang(Re)    Chiao(Mi)      Chih (Sol)     Yue(La).

Cualquiera de esos cinco tonos puede afectar los órganos internos del ser humano y actuar como un mecanismo regulador.

Cada persona es diferente, y los órganos internos, asimismo, difieren en todas las personas, por eso cada uno percibe la música de diferentes maneras. Así que, a partir de los cinco tonos básicos, cada uno puede detectar diferentes influencias propias del cuerpo de uno. No obstante, existen patrones generales.

Por ejemplo, las melodías basadas en Kung (nota Do) son nobles, están relacionadas con la Tierra e influyen en el bazo. Al escuchar tal música, siempre que ésta tenga un carácter moderado y armónico, uno frecuentemente se vuelve amable y tolerante.

Las melodías Shang (Re) son pesadas como el metal, inflexibles. Esta música influye en los pulmones. Al oírla, frecuentemente aflora la naturaleza recta y tenaz.

La música basada en Chiao (Mi) anuncia la llegada de la primavera y hace brotar la vida. Este tipo de música influye en el hígado, y escucharla produce estados de amabilidad y conciliación.

La música Chih (Sol) es sumamente emocional, como el fuego. Influye en el corazón, y escucharla aflora la generosidad.

Las melodías basadas en Yue (La) son melancólicas, como agua que fluye plácidamente. Influyen en los riñones, y escucharlas nos equilibran mentalmente, tal como dicen los antiguos dichos chinos: “triste pero no herido” y “contento pero no en exceso”.

Sea cual sea la emoción que exprese la música, si se lleva a un extremo, puede perjudicar al cuerpo y al flujo de la energía qi.