Día Internacional del Corazón

Hoy, en el llamado “Día Internacional del Corazón”, un estimado colega nos preguntaba “¿qué significado se le podría dar al resonador 6C, “La piedra sonora del templo de Jade”? Shi Gong.

-También YinXi, “límite del Yin”- es punto Alarma, Xi.


Es el que reúne todas las características del Corazón, del Reino Mutante del Fuego, con todo su abanico de posibilidades… vasos, calidad de la sangre, miocardio, endocardio, pericardio… toda la actividad circulatoria en general, incluido el cerebro… y toda la actividad psíquica, emocional y espiritual, por ser él Corazón la Residencia del Shen -lo mental, lo anímico, lo espiritual, lo Divino, etc.-
Todo ello ya nos habla de sus indicaciones.
Pero hay algo más… “Piedra”… “sonora”… “Templo de Jade”…La expresión del Corazón es la palabra sincera, el Verbo, el sonido auténtico… por ser el Emperador el Heredero del Cielo. Ahí tenemos lo de “sonora”.

“Piedra”… casualmente -ó causalmente- en la Kabalá a esta palabra le corresponde el número 26… que, curiosamente, es el mismo que suma el sonido de YHVH -Yahveh-.
Esto nos recuerda en él Antiguo Testamento, el episodio en que Moisés golpeaba la piedra con la vara y de ella brotaba agua…y luego, Yahveh le dijo: -“Habla a la Piedra delante de toda tu Asamblea y brotará agua”. Moisés dudó… y volvió a golpear con su vara.
Probablemente ello cambió el rumbo de la Historia, puesto que Moisés no entró en la Tierra Prometida, pero tampoco su pueblo… Ya que aquella tierra que encontraron ya estaba poblada y tuvieron que echar a sus habitantes a golpe de espada. En fin…
Por tanto, está “Piedra” hace referencia a recuperar la Fe en lo Divino, en el Designio Celeste que recoge el cuenco del Corazón. A recordar…

Y, evidentemente, “el Templo de Jade”… hace referencia a lo más precioso… el Hijo del Cielo, el Corazón, el Emperador.

El Corazón es la residencia del Espíritu, que da sentido a su origen Celeste cuando se descarna, cuando se desapega de toda posesión al despertar al AMOR.

                                                                                                                                HUMA CARBONELL

El ayuno es el futuro

Resultado de imagen de ayuno revista scienceLas últimas investigaciones apuntan a que el “secreto” de una buena dieta podría estar en el ayuno. Y ya nos lo viene diciendo el Dr. José Luis Padilla Corral hace mucho tiempo…

Lo que explican los expertos en nutrición es que no importa las veces que comas: lo importante es cómo comes y qué comes. El ayuno, bien administrado, nos permite ajustar los tiempos en los que nos alimentamos.

“Es tiempo de ayuno”, titulaba la revista Science hace unos de días un artículo que revisa la literatura científica existente hasta el momento sobre la restricción calórica y los períodos de ayuno.Y para ello comenta los resultados de un metaanálisis en el que se analizan varios sistemas de ayuno y sus beneficios para la salud.

Las conclusiones a las que llega es que la restricción calórica temporal ayuda a reducir los factores de riesgo de varias enfermedades entre las que se incluyen el síndrome metabólico, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer e, incluso, las enfermedades neurodegenerativas.

Cuatro técnicas para ayunar

Existen cuatro técnicas o aproximaciones para usar el ayuno en nuestro favor. De hecho, estas son las que han analizado los investigadores. La primera es la restricción calórica, es decir, reducir la cantidad de comida y sus aporte en energía, así de sencillo.

Para no caer en una malnutrición hay que restringir entre un 15 y un 40% como máximo sobre las calorías totales en una dieta normal sin control. Esto tiene una serie de beneficios: menos enfermedades, más salud metabólica…Pero este tipo de dietas es muy agresiva a nivel psicológico y social, por lo que es muy difícil llevarla a cabo y adherirse a ella. Eso sí, podemos tratar de reducir las calorías al máximo, lo que será positivo para la salud.

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La segunda es la alimentación restringida por tiempo. Esta consiste en consumir casi toda la dieta en un periodo corto del día de entre 4 y 12 horas, y sin que haga falta reducir la cantidad de calorías que comemos. Eso supone ayunar durante 20 o 12 horas seguidas. Esto podría mejorar el peso corporal, la composición grasa y muscular así como reducir varios procesos asociados con la enfermedad.

 

El ayuno intermitente -el tercer tipo-,  consiste en comer ad libitum, es decir, lo que queramos, ciertos días a la semana y dejar de comer, o comer lo mínimo indispensable, otros tantos. Este modelo de alimentación, explican los investigadores, promueve una serie de mecanismos de estrés en el organismo. Esto se manifiesta en mejor control de la insulina, protección contra enfermedades cardiovasculares, obesidad y cáncer, entre otras cosas.

Por último, el ayuno “simulado” reduce la ingesta diaria a alimentos hipocalóricos. De esta manera se pretende “alargar” la sensación fisiológica de ayuno, sin que sea propiamente un ayuno (no comer nada de nada). Este método también mostró una serie de beneficios a corto plazo. El problema principal de este método es que no hay buenos datos a largo plazo.

El fin de las cinco comidas al día

Aunque ayunar sea una tarea complicada, podemos utilizar algunos de los datos de las conclusiones en nuestro favor. En primer lugar, reducir la ingesta calórica (hasta un 40%, como máximo) y, además cambiar alimentos y reducir el azúcar de la dieta.

Por otro lado, existe un denominador común entre estas técnicas: el momento de comer los alimentos. Los resultados muestran que las horas de alimentación deberían encontrarse a lo largo del día evitando la noche.

Es decir, podemos aprovechar para comer a lo largo de la jornada ayunando por la tarde y noche.

Según las evidencias, esto nos ayudará a nivel metabólico. También significa otra cosa: se acabó el mito de las cinco comidas al día. Alargar la alimentación no es malo, pero ayunar parece mejor.

Tiene su sentido evolutivo, en el que el ritmo circadiano marca el ritmo metabólico. Un ritmo que hace tiempo que rompimos con recursos por doquier. Antes la comida era un objetivo, un fin. Esto marcaba el transcurso del día. Ahora es un evento más con un carácter social y psicológico.

Esto podría explicar por qué algo como el ayuno, intuitivo, es una herramienta para mejorar la salud.

Tómate un café…. o no

La cafeína inhibe efecto analgésico de la acupuntura

La cafeína puede inhibir el efecto analgésico de la acupuntura, de acuerdo con estudios en animales llevados a cabo en Brasil.

Ratones sometidos a cirugía fueron tratados con la acupuntura manual y electro-acupuntura en el punto de acupuntura Sanyinjiao- 6B tras la administración de dosis altas o prolongadas de cafeína. Los investigadores encontraron que la pre-administración alta de cafeína invierte completamente el efecto inducido por la acupuntura analgésica (AA) para ambos tipos de acupuntura.

Los investigadores también utilizaron dosis que imitaban el consumo medio diario de cafeína en ambos países occidentales y China. La dosis occidental de cafeína (70 mg / kg / día) administrada durante ocho días en el agua potable invirtió la AA, mientras que la dosis de China (4 mg / kg / día), administrada por el mismo período, no lo hizo.

Los autores sugieren que los niveles de ingesta de cafeína podría ser un factor de confusión en el contexto de la investigación de la acupuntura humana.

Fuente: Laboratório de Neurobiologia da Dor e Inflamação, Departamento de Ciências Fisiológicas, Centro de Ciências Biológicas, Universidade Federal de Santa Catarina , Florianópolis, Brasil

El pensamiento ecológico en la Tradición China

He aquí lo que usted puede hacer: suprimir al hombre y salvaguardar el medio ambiente, o suprimir el medio ambiente y salvaguardar al hombre. Puede suprimir juntos al hombre y al medio ambiente, o puede proteger juntos al hombre y al medio ambiente”.

 Así resumió el maestro budista Ch’an Lin Zi en el siglo IX, de modo admirablemente conciso, los diferentes tipos de relaciones posibles entre el hombre y la naturaleza, que hoy constituyen el nudo del debate sobre la ecología.

Para saber cuál de estas aserciones es la más justa, hay que comprender primero:

¿qué es el hombre?,

¿qué es la naturaleza? 

¿qué los vincula?

                     Thich Nhat Hanh (un maestro Zen nacido en Vietnam en1926) dijo que                                     esta hoja de papel  está hecha totalmente de elementos ‘no hoja de papel’”;             del mismo modo, el hombre está hecho totalmente de elementos “no humanos”.

El daoismo siempre tuvo por objeto reencontrar la naturaleza profunda de las cosas; por ejemplo, para transmitirle a su discípulo la esencia de su enseñanza, un monje cogió una simple flor y se la mostró. Observar profundamente un objeto hasta ver allí toda la creación, así como descubrir la temporalidad de los fenómenos y sus vínculos de causa y efecto, son los fundamentos de una ecología verdadera y espiritual.

La medicina china, una “Eco-medicina”

Impregnada de daoísmo y budismo, la Medicina Tradicional China ve al ser humano como un sistema que vive al ritmo del universo que lo rodea. Su vida se ajusta a las cuatro estaciones; es el reflejo y el juego de los mecanismos de la naturaleza a la cual pertenece y no puede sustraerse.

Mientras tendemos a considerar que nuestra vida nos pertenece, la Tradición china enseña que “la vida no nos pertenece, somos nosotros quienes le pertenecemos”.

Alimentado por los cinco climas del Cielo y los cinco sabores de la Tierra, el hombre forma parte íntegramente de la naturaleza. No sólo le pertenece, sino que le corresponde.

La medicina tradicional china suele presentar al ser humano como un ecosistema en miniatura, o mejor llamado un MICROCOSMOS. Subraya la semejanza que presenta su organismo con el de la naturaleza: protuberancias óseas como relieves montañosos, sistema piloso como bosques, sistema venoso como ríos. O aún las emociones se presentan como climas: la alegría, comparable al buen tiempo; la tristeza, a la lluvia, etc.

En esta visión, la noción del cuadro clínico toma un sentido profundo en la medicina tradicional china. Algunos ven en aquellas analogías una dimensión poética, sin vínculos verdaderos con la ciencia o con la medicina. Pero, si se observa un poco más de cerca, no es menos verdad que somos ante todo criaturas suspendidas entre el Cielo y la Tierra, a la que debemos en cada segundo nuestra respiración y nuestra sangre.

Entonces, no es solo poesía, sino un básico sentido común en la visión Tradicional china del ser humano.

Este postulado es común a otras numerosas etno-medicinas, particularmente la de los Amerindios, que consideran que el hombre forma parte de la Tierra de manera total, como la Tierra forma parte del hombre. Si los hombres están en la imagen de la naturaleza y se alimentan de ella, es porque la naturaleza también es un ser vivo.

Un ser con su calor interno, sus sustancias minerales, sus corrientes electromagnéticas, sus líquidos y sus gases orgánicos. Un ser que, como nosotros, transpira, tirita y conoce fases eruptivas. Nuestra vida se alimenta de su vida, nuestra respiración de su soplo, nuestra sangre de su sangre. Vivimos sobre la Tierra como un niño vive prendido al seno de su madre, en interdependencia total con ella.

 

Cuando se mira la vida desde este punto de vista –el de nuestra madre portadora–, diversas cuestiones toman un nuevo sentido, como por ejemplo la medicina en relación con el medioambiente. ¿Es posible ocuparse de un feto sin ocuparse también de su madre? ¿Cómo ayudar al primero sin perjudicar al segundo? ¿Cómo asistir a los hombres en el respeto a la naturaleza que les dio vida y los volverá a acoger?

Si somos hijos de la Tierra y hermanos de otros seres vivos, ¿podemos declararnos a favor de masacrar los últimos tigres para aliviar algún reumatismo? ¿Podemos aceptar que una industria envenene todo un río con el  pretexto de fabricar una medicina? ¿O sustituir la naturaleza en su selección natural a riesgo de crear enfermedades nuevas y terribles?